miércoles, 10 de febrero de 2010

Cuento Corto


I
¿Y mi papi? – preguntó la pequeña Sindy, lanzando hacia su madre esa mirada curiosa, mientras apuraba el trozo de tostada francesa y el vaso de leche, que le habían preparado para la cena. -Allá afuera, en el lago, como todas las noches linda – contestó Raquel – ¿puedo ir con él? - replicó Sindy – hija, tu papi dijo que quería estar solo; siempre que va al lago dice que prefiere estar solo.

¿Por qué solo mami? Estar solo no es bueno, está muy oscuro allá afuera y la oscuridad debe darle miedo, no quiero que mi papito tenga miedo, a mi, me da mucho miedo la oscuridad, ¿por qué quiere estar solo?; - hija muchas veces las personas quieren un momento para estar solos, para pensar; - ¿no puede pensar aquí adentro mami?, ¿aquí con nosotras? – es solo una manera de decirlo, simplemente no quiere que lo molesten – ¿yo soy molesta mami? – No cariño- la tranquilizó mamá - ¡No digas eso! No eres molesta, simplemente ¿Cómo te lo explico? , cuando estás sola en tu habitación, ¿no te gusta a veces estar solita en tu habitación? Sin que nadie te diga nada, jugando o dibujando – si mamá pero sé que ustedes están aquí en la casa, cuidándome. – Bueno corazón, tu papi sabe que nosotras estamos aquí en la casa y desde aquí lo cuidamos, ¿está bien? – ¡es cierto mami!

Bueno linda termina tu tostada y vete a acostar, que tu papi no tarda en regresar, y no queremos que se moleste porque estés desvelándote; ¿verdad?
Sindy se fue a su habitación, decorada con muchas flores de colores, elfos y mariposas, se metió en la cama lentamente y se cubrió con las sábanas, apretando muy fuerte a Limo; el oso de peluche blanco que la acompañaba cada noche desde que ella tenía memoria. La pequeña lámpara de pantalla amarillenta sobre el buró, permanecía encendida toda la noche, el más mínimo instante a oscuras era garantía de gritos y lloriqueos y en más de una ocasión, causante de que en su habitación Eduardo y Raquel contaran con la compañía de una pequeña huésped asustadiza.

Raquel, mientras tanto, recogía los platos de la mesa y los acomodaba lentamente en la lavadora automática, instalada justo debajo del fregadero, para aprovechar la instalación de la cañería, sobre el fregadero había una ventana algo pequeña, podría decirse que era más bien un respiradero, desde donde en ratos, se asomaba para ver a Eduardo parado, inmóvil, en la orilla del lago, mirando hacia el horizonte. ¿Qué pasaba por su mente? ¿Tendrá algún problema laboral? ¿Será que ya no me quiere como antes y me quiere evitar lo más que le sea posible? – esa y muchas eran las preguntas que abordaban incesantemente la mente de Raquel, mientras observaba en silencio aquella escena tan común como incomprensible, y así como todos los días permaneció en silencio, de pie, sosteniendo con la mano la cortina, observando a Eduardo, silencio que no duraría mucho, al ser súbitamente interrumpido por el fuerte llanto de Sindy, que desde la habitación inundaba la casa entera.

De inmediato Raquel, salió de sus pensamientos y dejando todo en la cocina corrió hacia la habitación de Sindy, no acababa de llegar Raquel, cuando Eduardo ya le había dado alcance, entrando a la habitación dando tumbos y gritando - ¿Qué te pasó? Mi amor ¿Qué tienes? – ¡la oscuridad papi! ¡La oscuridad! ¡Se llevó mi luz! ¡Por favor haz que me la devuelva! – Corazón no pasa nada, solo se fundió la bombilla de tu lámpara, en este momento voy al garaje a traer otra – ¡Que no se vaya mi mami! – no pequeña, yo aquí me quedo contigo.

¿Mami, por qué es tan mala la oscuridad? – Hija la oscuridad no es mala – ¡pero los monstruos! – no hay monstruos querida, no hay nada tenebroso, ni nada que te haga daño en ella – ¿De verdad mamá? – Claro, mira corazón, cierra tus ojos – ya mami – ¿ves que ahora está oscuro? – si mami –bueno linda, siempre podrás volver a abrir los o encender una lámpara para que deje de estar oscuro, cuando seas más grande te darás cuenta que no pasa nada, y hasta te va a gustar la oscuridad - pero no estoy grande, y me da miedo. – Ya pasará corazón, ya pasará…

II
¿Y mi papi? – En el lago corazón, ya sabes – ¿puedo ir con él? – pero está oscuro cariño, y a ti te da mucho miedo la oscuridad – ¡pero ahí está mi papi!, y yo ¡ya estoy creciendo mamá! – está bien linda, anda, ve con papi.

Sindy salió de la casa, por la puerta trasera y notó como afuera la oscuridad era mucho más notoria, más aplastante y desesperante, que solo mirarla desde la venta – ya soy niña grande – ya soy niña grande – se repetía una y otra vez, quizá para ahogar un poco el terror que sentía cada vez más aferrado a sus piernas y que lentamente le impedía caminar con facilidad – ya soy niña grande… ya soy… niña… ¡Papi! Gritó desesperada al ver que corría el peligro de quedarse ahí en medio, en la nada, porque el pánico ya no le permitía seguir avanzando y mucho menos retroceder – De inmediato sintió como con fuerza, la cubrían unos brazos y le susurraban al oído – No te preocupes hermosa aquí estoy yo para cuidarte - Eduardo la levantó y la llevó de regreso a casa, la cobijo en su cama y se sentó a su lado toda la noche, acariciándole el cabello, y así Sindy pudo dormir tranquila, acompañada de su héroe, extrañamente iluminado por una tenue luz amarillenta, que para ella significaba seguridad.

III
Sindy se sentó a la mesa, hoy serán panqueques, – Buena noche querida, estás muy callada, ¿Hoy no me preguntarás por tu papi? –preguntó Raquel a su nena, mientras daba un sorbo a su taza de café – está en su trabajo mami ¡adiviné!– no chiquita, tu papi esta en el lago, como todas las noches y ¿sabes? Me dijo que te tiene una sorpresa – ¿en verdad mamá? – si linda, así que termina rápido tus panqueques para que vayas con el – pero mami, mi papi no está en el lago, yo estaba dibujando florecitas en mi mesita y no lo vi por mi ventana – Raquel se levantó de su asiento, camino al respiradero sobre el fregadero, y haciendo un lado la cortina lanzó una mirada al lago – ¿quieres ver mis florecitas mami? , ¿Quieres? - Raquel no respondió.

Una taza estrellándose contra el suelo fue lo único que interrumpió ese silencio forzado en la cocina, - mami ¡se te cayó tu café! – rápidamente Raquel corrió donde su pequeña hija, e intentando eliminar de su rostro toda muestra de preocupación, tomó a Sindy de los hombros y le dijo – si corazón es porque no lo sujeté bien, por eso te digo que hay que ser cuidadosa con las cosas, voy a ver por qué tarda papito, ve a tu cuarto de una vez, duérmete para que papito este contento – ¿y mi sorpresa? – Es como en navidad hija, debes ir a dormir temprano para que la sorpresa se haga realidad – ¡si mami! – y la niña se alejó hacia su habitación dando pequeños brincos, mientras que a Raquel, en contraste, se le hacían cortas las zancadas que daba mientras corría a la orilla del lago, dando tropezones y traspiés, hacia el lugar donde desde aquel respiradero en la cocina le pareció ver flotando una figura borrosa cerca de la orilla, Eduardo se había ido, y Raquel cayó desvanecida al lado de un par de libros de cuentos, una lámpara rosa y una casa de campaña aún sin terminar.
Y mientras tanto Sindy dormía, y los destellos intermitentes de luces rojas y azules provenientes de afuera, se mezclaban con esa luz de tono amarillento que cada noche bañaba su rostro y significaba seguridad.

IV
Raquel, lloraba cada noche, mientras enjuagaba los platos de la cena intentado no voltear al respiradero, desde donde siempre miraba a Eduardo serenamente parado a orilla del lago, dando la espalda a Sindy y contestando con un –es que me tallé los ojos y traía detergente en las manos- cada que por descuido no podía evitar que la pequeña descubriera aquellas lágrimas bajar por sus mejillas, o cuando de vez en cuando, le era imposible mantener dentro de su alma aquellos sollozos que hacía todo el esfuerzo por contener.

En cierto momento sintió una pequeña mano tomarla de la falda - ¿y mi papito? – preguntó Sindy, con una voz que esta vez parecía más apagada y temerosa que de costumbre – Tu papito… - contestó Raquel agachándose lo más que pudo para estar a la altura de su niña- tu papito, está en el cielo corazón – rápidamente Sindy corrió a la puerta trasera y saliendo a la terraza miró al cielo y preguntaba - ¿en dónde mami? ¿Lo puedo ver? ¿Es allá arriba? ¿Qué tan alto mami? – muy alto corazón, allá donde están todas las estrellas – pero ahí está muy oscuro mami, ¿mi papito estará bien? ¿No tendrá miedo? ¿Por qué no puedo verlo? ¿Tu si lo ves? –No corazón yo tampoco puedo verlo – ¿y el puede vernos? – si corazón, el puede, y seguro nos está mirando en este momento – Sindy en su inocencia levantaba sus brazos agitándolos y gritando – ¡Papi! ¡Aquí estamos! ¡Papi! – y soplaba besos al cielo, mientras Raquel en un impulso que no pudo controlar, se puso de pie, miró al cielo y agitando las manos también, se dejo llevar lanzando saludos y soplando besos hacia la oscuridad de la noche.

Mami... – si mi cielo, dime – ¿papito estará aquí mañana? – no corazón, papito no va a regresar. Sindy abrazó a Limo y suspiró fuertemente se tapó con las sábanas y se quedó ahí en la habitación, iluminada por esa tenue luz amarillenta que lo inundaba todo, cerró los ojos muy fuerte hasta que ningún destello de luz pudiera atravesar sus pequeños párpados, hasta que pudo ver de nuevo el cielo oscuro dentro de ella y ahí en esa noche creada en su interior si podría ver a su héroe y escucharlo decir – No te preocupes hermosa aquí estoy yo para cuidarte.

¿Mami? – si mi niña – Cuando te vayas, ¿puedes apagar la luz?
- Pero corazón… la oscuridad…
- me gusta mami, me gusta…


J.C.

28 comentarios:

Ann dijo...

me gusto mucho, te repito, me hiciste llorar cabrón!

besos

kikis119 dijo...

hermoso post k hoy era el dia de hacernos llorar =´(


besos niño guapo!!

Anónimo dijo...

SIMPLEMENTE............. HERMOSO!

MiHita dijo...

mira tu...se murio el muy hijoeputa dejando sola a la raquel

como ahi que?

saludos!

Janosize dijo...

Hijoles!! Este no eres tu... Muy bello...

patito dijo...

Triste...pero hermoso...

tielito lindo dijo...

Eres todo un estuche de monerias y sentimientos... me facinó y casi me hizo llorar.

un beso enorme! =)

Anónimo dijo...

...tu sabes bien pelochas q esto me ha llegado hasta lo mas profundo y escondido de mi corazon...(un alma solitaria, simpLemente temerosa)
gracias por Tener el don de prodigar risa pero tambien
momentos tan lindos y darnos cuenta q estamos vivos...
aunq por dentro estemos un poco muertos.
Beso pelochas

Maclovia

Maraya dijo...

demit! no se que más decirte, ya sabes que me encantó, ahora lo leeré cuando escuche Eternal Lullaby (otra grande creación)

y sí, coincido totalmente contigo, es el favorito...

gracias por todo, mil besos

Abbita dijo...

uf!!! otro poco mas que se hubiera extendido el cuento y no hubiera podido evitar las lagrimas resbalando por mi cara.

Me encanto!

Cristina Cedillo dijo...

Arturo, gracias! esta hermoso!

mariana dijo...

Hoy hace ya dos meses que también mi papá se fué al cielo. Y a veces también me da miedo la oscuridad.

lilys dijo...

Simplemente ME ENCANTÓ!

Admin dijo...

zas de lujo muy bien anvil totalmente opuesto a lo que nos tienes acostumbrados pero realmente me conmovio sigue asi, felicidades.

Anónimo dijo...

Nunca me había atrevido a comentar, pero no podía dejar pasar esta oportunidad..
simplemente GENIAL..

!ván dijo...

Ah Qué buen relato, muy bueno, apenas tuve un tiempo y lo pude leer, valió la pena.

mephisto dijo...

Ah, que hermoso... lo disfrute mucho

Gabbie Mil dijo...

ash me hiciste llorar...qué triste

Anónimo dijo...

Wow...ojala algun día mis hijos puedan cerrar sus ojos y como la pequeña sindy puedan decir..."Me gusta...me gusta"...

Felicidades Anvil, muy buen post...como siempre esperado y sobre todo muy bien redactado para tocar las mas pequeñas fibras de cada ser humano...felicidades...!!!

ALEX dijo...

a cabron , al principio si me daba weba leerlo todo, pero luego me quede todo meloso al acabarlo, me gusto mucho este post al igual que todos

EL GATO AZUL EN TIJUANA dijo...

Quibule chato ... no te habia deseado un chingo de cosas buenas para este 2010, pero nunca es tarde...

Saludos

RapaNui dijo...

wow
era exactamente lo que necesitaba leer para sacar tanta lagrima acumula' que tenia, gracias, es hermoso!

M DF dijo...

Que bellisimooo cuento! me encanto, fascino!!

Me dejaste con un nudo en la garganta!

Sondy dijo...

Yo soy la niña master? "Sindy"? o solo usaste mi nombre?

Anónimo dijo...

Excelente cuento, no diré que me hizo llorar, pero si me profundizó en la historia, muy buen artorgrafía y narración. es tuyo? por qué dice J.C. Saludos

Zazi dijo...

Simplemente, vale la pena leerte.

Anónimo dijo...

hahhaha mui chingon tu blog haha
me cage de la risa

Enano dijo...

Bien bien